domingo, 5 de junio de 2011

Yo fui del 15-M (I)

Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

Yo fui del 15-M, pero vistas las principales reivindicaciones de los indignados, me estoy desmarcando a velocidad de crucero. ¿Por qué? La indignación ya no es de consenso sino claramente ideológica. Veamos para ilustrarlo las principales propuestas de los acampados en Plaça Catalunya:

(En negrita, las reivindicaciones. En normal, mis comentarios)

1 – No más privilegios para políticos, empezando por Barcelona:

- Recorte drástico del sueldo de las y los políticos equiparándolo al sueldo de la media de la población

¿Creemos realmente que el sueldo de las personas que gestionan la res publica debe ser inferior al de un ingeniero, un médico, un policía, un deportista o un directivo? ¿No debe ir el sueldo acorde a la responsibilidad del puesto de trabajo? ¿No es esta una medida claramente demagógica?

Yo propongo establecer sueldos proporcionales a la responsabilidad ejercida: no puede ser que un presidente autonómico o un alcalde cobre más que el presidente del Gobierno Central.

- Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, dietas, años de cotización y pensiones (solo en Barcelona el ahorro sería de medio millón de euros al mes como mínimo).

Podría ser una buena medida, sino fuera porque gran parte del alto funcionariado del Estado gozan de los mismos privilegios. ¿Los indignados no hablan de la Casa Real? ¿Y qué significa "ahorro de medio millón de euros al mes, como mínimo? A mí me da que es más una bravuconada contable que un cálculo realista...

- Prohibición de pensión superior a la pensión máxima establecida para los demás ciudadanos y ciudadanas.

La pensión máxima en España es de 32.000 euros. ¿Se refieren a esta pensión? ¿Saben los indignados que ni el 99% de los políticos que han tenido cargos de gobierno cobrarán esta pensión? ¿Saben los indignados que la pensión extraordinaria es una concesión del Estado en contraprestación a los servicios prestados al país? Palabras vacías sin contenido...

- Supresión de su inmunidad jurídica y de prescripción para los casos de corrupción. Cese de las y los políticos corruptos.

La ley actual incluye la inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos a aquellas personas que hayan malversado. La ley actual otorga a los representantes políticos la inmunidad jurídica, que puede ser revocada por el Parlamento o similar donde ejerzan sus funciones; esta inmunidad es el garante a su libertad de expresión, no la excusa para cometer delitos. La ley actual no protege a los corruptos: diputados y presidentes han sido procesados por corrupción. No hay inmunidad permanente.

La prescripción de delitos está contemplada en nuestras leyes, y solo para aquellos delitos que no impliquen "sangre". Todos los ciudadanos nos beneficiamos de esta medida, no solos los políticos. ¿No somos todos iguales ante la ley? Habla también este punto sobre "el cese de los políticos corruptos"; para que un político sea considerado corrupto, y por tanto, inhabilitado, debe haberse celebrado un juicio y haber sido declarado culpable. ¿Insinúan los indignados que la presunción de inocencia no se puede aplicar a los políticos?

Por contra, yo propondría un endurecimiento de las penas por delitos de corrupción, y una inhabilitación más severa.


Propuestas sobre políticos que creo que faltan (y son extremadamente importantes):

- Transparencia y reducción de la financiación de los partidos políticos y sindicatos.
- Fin del gasto excesivo en anuncios publicitarios de gobiernos y administraciones.

En fin, que las propuestas que presentan los indignados son desproporcionadas, inútiles, vacías y vengativas.

Alguno dirá que bien podría haber ido a alguna asamblea a propones y discutir estos puntos... ¿qué le vamos a hacer? Yo confiaba en que la gente iba a ser más racional. Por eso fui del 15-M... y ya no.

jueves, 2 de junio de 2011

El perjuicio del prejuicio

Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

Si hay algo impepinable (es decir, 100% seguro) es que nunca se habló tanto sobre los pepinos. Esta vez, los causantes han sido una bacteria a todas luces italiana (E.coli!), una ministra hamburguesa vegetariana(de Hamburgo, no de vacuno) y unas autoridades sanitarias bastante incompetentes ("de los creadores de Gripe A: la amenaza fantasma"). Seguro que el lector sabrá de qué hablo.

Unos casos mortales de complicaciones intestinales en la localidad alemana de Hamburgo fueron el motivo para que la ministra de sanidad de ese Land culpase sin muchas pruebas a los pepinos procedentes de España. Tal como dictan las normativas europeas, la alerta alimentaria se activó y se produjo un cese total de las exportaciones de pepinos españoles, primero, y demás hortalizas y frutas después, aplicable a toda la Unión Europea y los países de la esfera rusa. Y después de pandir el cúnico, van los expertos y demuestran que los pepinos no tienen bacterias mortales algunas, y la ministra se tiene que comer sus palabras con pepinos patatas.

¿Por qué cundió tan rápido la alarma, sin apenas sospecha o prueba de que el origen se situara en los pepinos españoles? La respuesta es clara: prejuicio. Tú suelta en el norte anglosajón, nórdico o germano que el problema se origina en la pobre, atrasada y vaga Europa del sur, y tendrás a millones de arios norteuropeos clamando (discretamente, inconscientemente) sobre su superioridad cultural. Son demasiados siglos de historia compartida, de roces y de guerras, para ahora olvidarlo todo en un par de generaciones...
 
Bueno (pensará el lector), se han equivocado, tampoco es tan grave o tan demostrativo de prejuicio. No, claro está. Es un hecho aislado, si no fuera porque, lejos de rectificar o de pedir disculpas, han seguido en sus trece. Incluso con Bruselas declarando que el origen de la bacteria es en la misma Hamburgo. Incluso la Bundeskanzler Merkel ha arropado a la ministra de Hamburgo, aun siendo rivales políticas. (Inciso: ¿se imaginan esto mismo en España? ¿Zapatero protegiendo a un Consejero popular de Valencia o de Madrid?)

Últimamente, Angela Merkel está un poco obsesionada con España. Primero nos recomendó reformar el mercado laboral, ligando sueldos con productividad. Luego se metió con los horarios de trabajo españoles, y con los (excesivos?) días de vacaciones de los trabajadores hispanos (cuando, realmente, hacemos las mismas vacaciones que los germanos...). Y ahora el problema son los pepinos. Como leí en un tweet por ahí, la Merkel le tiene manía a España desde que no se comió un colín de joven cuando veraneaba en Mallorca...

Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra... y yo no empezaré la lapidación, puesto que aquí, en el "tolerante" Principado, también pecamos de prejuicios. Inconscientemente, creemos que los catalanes somos más avanzados (social, cultural, económica y políticamente) que, sin ir muy lejos, los andaluces. Constantemente pensamos que solo se dedican a vaguear, a cobrar el paro (o el PER) o irse de romerías y ferias de abriles. Ni tanto ni tan poco, ni calvo ni dos pelucas. Claro queda.

Pero ahora, ¿quién paga el desprestigio de las hortalizas españolas? ¿Debe ser la Unión quien sufrague los perjuicios de los prejuicios alemanes? ¿Podemos obligar a la sociedad alemana a indemnizar a los agricultores? ¿Una sociedad alemana que cree firmemente que ya está pagando el pato de la crisis de los PIGS? ¿Les importa un pepino, el destino de un producto español?


miércoles, 1 de junio de 2011

Lo cortés no quita lo valiente


Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

Como ya sabrá el lector, o puede dilucidar de mis otros escritos, el partido de Rosa Díez, UPyD, me produce cierta urticaria. Tras unas siglas grandilocuentes (¡Unión! ¡Progreso! ¡Democracia!) creo ver escondido el fantasma del más casposo reaccionarismo pasado. Como partido joven, su programa electoral está salpicado de propuestas más o menos demagógicas sobre transparencia política y reformas electorales (todos los partidos con una representación escasa defienden estos puntos).

Pero no me asusta su afán renovador de la política, no. Eso lo comparto. Lo que me pone los pelos como escarpias son sus propuestas nacionalistas españolas, encubiertas en falsas soflamas federalistas. Sí, sí, ellos se proclaman federalistas. Pero quieren que Educación vaya a cargo del gobierno central. O dicen que la nación española existe porque así lo quieren los ciudadanos (pero la nación catalana no existe, aunque así lo quieran sus ciudadanos...).


Invitan a soñar en un país español unido y (des)centralizado, en que los funcionarios y los alumnos pueden ir de una punta a otra del estado sin que un idioma u otro le limiten (¿para qué otros, si ya tenemos el castellano?). Son capaces de defender a la vez una defensa de los privilegios forales e insulares, mientras que abogan por suspender el cupo vasco. Y no crea el lector que son nacionalistas, no; quieren cambiar la Constitución para substituir la palabra "nacionalidad" por "comunidad autónoma", pensando que así se acabarán todos los malestares periféricos. Y tampoco penséis, navegantes, que el partido está montado para ir en contra de nadie; se nombra directamente a Cataluña un (ínfimo) total de 11 veces en su programa electoral.

Pero lo cortés no quita lo valiente, y allí donde UPyD ha sacado representación ha supuesto un saludable y novedoso aire fresco, al punto de dejar en evidencia a los partidos tradicionales (tal como cuenta el diario oficial del partido, El Mundo). Buenas noticias para los gobernados, malas para los gobernantes.

Con todo, UPyD tiene dos caras: la primera, PyD (progreso y democracia), es la autora de iniciativas como la anterior, y de otras (mejores) que estos días harán correr sus simpatizantes. La segunda cara, U (unión), es la que horroriza en las periferias hispánicas. La primera cara cae simpática en todos lados, pero la segunda solo lo hace en el Gran Madrid. Por ello, UPyD ha sacado más de 200.000 votos en la comunidad madrileña, mientras que en Catalunya apenas han llegado a los 2.000. Es decir, más del 40% de sus 460.000 votos en Madrid, y apenas un 0,4% en el Principado. No hace falta decir nada más...

Magnánimo en la victoria, orgulloso en la derrota


Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

Uno debe ser magnánimo en la victoria y orgulloso en la derrota honrosa. Por eso siempre espero que el vencedor tienda la mano, y el perdedor olvide rencores.

Y me enorgullezco de la magnanimidad de la victoria del Barça en la Champions, con gesto tan aplaudidos como felicitar públicamente al Manchester, o que los capitanes dejen que sea Abidal quien levante el trofeo. Y me agrada ver cómo los red devils elogian el juego culé, y cómo el deporte mundial se rinde ante la calidad de nuestros jugadores.

 
Pero la magnanimidad no se consigue acordándose del rival en los cánticos de celebración (ni por muchos Madrid que se quemen, o por muchos periquitos que vuelen, seremos mejores jugando a fútbol). No se es magnánimo cuando delante de tu afición te acuerdas de afrentas pasadas ("ni nos drogamos, ni nos tiramos..."). No se es magnánimo cuando celebras deprisa y corriendo el título, delante de tu afición, para poder ir a un concierto. No es magnánimo dejar con un palmo de narices a 100.000 persones que llevan tres horas esperando en el Camp Nou.

Pero nadie es perfecto, ni tan solo este Barça.

Por otro lado, cuando uno pierde honrosamente debe mostrar orgullo por el trabajo realizado, por los ideales que defiende o por la manera de entender el qué. Honrosamente derrotado. Aunque declaraciones como las de Iker Casillas ("si el Madrid hubiera llegado a la final, también la habría ganado") nos ponen en la duda: ¿creen ellos que perdieron honrosamente?


Si creen que perdieron honrosamente, merecen ser orgullosos. Si por lo contrario lo dudan, su orgullo se convierte en arrogancia. ¿Hasta Casillas, antaño ejemplo de caballerosidad, ha asimilado los postulados de Mou y compañía?


viernes, 27 de mayo de 2011

Proteger y servir

Hola Lector(es) y/o Lectora(s)

Iba a hablar sobre otros temas más mundanos, que si guerritas de Andorra y pretendientes rusos a su trono, cuando las imágenes en el 3/24 sobre las cargas policiales en la Plaça Catalunya me han dejado, hoy más que nunca, indignado.

Con la excusa de dejar pasar los servicios de limpieza en el centro de la plaza, los mossos han comenzado a desplegar sus efectivos: policias armados, furgones, e incluso helicópteros. Los acampados, haciendo gala de su resistencia pasiva, se han sentado en la confluencia entre la Ronda Sant Pere y la plaza, para así evitar la entrada de los vehículos de limpieza. Los mossos, que son conocidos por su moderación y reflexión, han decido comenzar a aporrear a la gente: en los brazos, en la cabeza, en las piernas...



Algunaa gente, entre la confusión y la incredulidad, ha salido en estampida hacia el lado contrario. Parecía que los gossos, perdón, los mossos ya habían conseguido su propósito. Pero no. Es entonces cuando han comenzado a disparar balas de goma (o cartuchos, según se puede ver en las imágenes). Y dirán los medios que eran disparos al aire. No, no; eran disparos en parábola. Disparos que suelen acabar dando en plena cabeza.

66 heridos de momento, y las protestas, que yacían adormecidas, se reavivarán. Estemos seguro de ello. Y la culpa ya no es tanto de los políticos (autorizando estas intervenciones), como de los mandos intermedios de la policía. Digámoslo claro: nuestra policía está mal formada y mal comandada. Nuestra policía es joven e inexperta. Nuestra policía tiene miembros que actúan (solo tiene esta explicación) como auténticos sicópatas, con una crueldad y una brutalidad que no se amoldan a una dictadura, sino a un enfermo mental asesino en serie. ¿Qué les puede pasar por la cabeza cuando golpean a ciudadanos indefensos, jóvenes que podrían ser sus hijos o hermanos, gente que podrían ser sus padres o abuelos? Y esta violencia de la que hacen gala, ¿es innata, o la han aprehendido en la academia de policía? ¿Solo entran violentos al cuerpo de los Mossos d'Esquadra, o los vuelven violentos? ¿Es que estamos ante una "La Chaqueta metálica" moderna?

No puede ser que en todas (en todas!!) las intervenciones policiales de los Mossos d'Esquadra haya abusos y excesos, heridos graves y detenciones. Y eso es gracias a que nuestros medios de comunicación tienen los santos pimientos de poner una cámara y un micro allí en medio: ¿cuántas perversiones, cuántos violaciones de nuestros derechos nos perderemos por no tener a nadie vigilando a la policía?

Proteger y servir. Menudo ironía; haría gracia si no hubiera sangre de por medio

jueves, 26 de mayo de 2011

Sucediendo

Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

Las resacas postelectorales suelen ser más agotadoras en el partido perdedor, es obvio. Pero la resaca que les está tocando vivir al PSOE (tanto en la dirección general, como en las direcciones locales y autonómicas) es la más catastrófica de la (corta) democracia española.

Pensemos en todos los candidatos que han sido derrotados, y que a parte han perdido votos: en Valencia, Jorge Alarte, la que fuera la esperanza renovadora socialista, se ha pegado un batacazo escandaloso. Y no hay recambio, puesto que él era el recambio del recambio del recambio... En Madrid, ni Tomás Gómez ni Jaime Lissavetzky, ambos candidatos nuevos, han podido mejorar resultados. Y no hay recambio. Y así en toda la geografía mesetaria: Extremadura, las Castillas, Canarias, Murcia, Aragón, Baleares...

La única excepción, el único líder que no lleva (aún) la etiqueta de perdedor es el Lehendakari Patxi López. Y ha sido él mismo quien ha propuesto que se convoque un congreso extraordinario en el PSOE y se chute a Zapatero, sin primarias ni tonterias pseudo-progresistas. Motín a bordo. (La explicación es clara: las relaciones entre López y Zapatero se rompieron a raíz del caso Bildu. El Lehendakari estaba por la legalización, pero el Gobierno central forzó la máquina del estado para que Bildu se prohibiera)

Este movimiento deja en muy fuera de juego a la Chaqui, la ministra de Defensa, puesto que su única esperanza de conseguir la jefatura del partido era reunir los (pocos) fieles a Zapatero y los sectores más independientes (PS de Madrid, PS de Euskadi, PS de Catalunya, etc.). Ahora, con el órdago a grandes de Patxi López, Rubalcaba se sabe el elegido, ya que cuenta con el factor tiempo a su favor y, más importante aún, la idea establecida en los socialistas de que cualquier aventura es sinónimo de suicidio.


Y no lo negaremos: poner a una catalana, y mujer, como jefa del partido es un experimento que saldría genial en tiempos de bonanza, pero que se puede quedar en un bluf ruinoso en épocas agitadas decadentes. Rubalcaba, pues, encarnará la experiencia y el savoir faire, y perderá. Y entonces... ¿Patxi López?

En el PSC, que no deja de ser el PSOE en miniatura, la cosa no está mejor. Sólo hay un hombre que no solo no ha perdido votos, sino que los ha ganado: Àngel Ros, alcalde de Lleida (sí, sí, el profe de Projectes). Él es el hombre sin mácula, el hombre tranquilo, el que aúna catalanismo y socialismo. Será el Rubalcaba del PSC. Y perderá. Y entonces...

Lo único que le espera al PSOE (y al PSC) es presentar a un candidato unánime, respetable y serio, y esperar que los próximos batacazos electorales sean lo menos traumáticos posible. Y rezar (laicamente) para que el PP no esté demasiados años en el poder, ni con demasiada mayoría. Si no hay posibilidad de romper el bipartidismo, al menos que haya la mayor alternancia posible...



PS: Carme Chacón acaba de anunciar que no se presentará a las primarias. La candidatura única de Rubalcaba ya está en marxa...



miércoles, 25 de mayo de 2011

La (Popular) Spanish Revolution

Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

Parece ser que la Spanish Revolution ha influido mínimamente en las elecciones del pasado fin de semana. Aunque el PSOE ha perdido más de millón y medio de votos (más por la crisis que por iniciativas como #nolesvotes), el PP ha ganado cerca de 400.000 sufragios. El PP, sin paliativos, ha arrasado en toda España. Bueno, ¿en toda? No. Aún resisten los irreductibles periféricos, vascos y catalanes. Pero el resto del estado es azul, excesivamente azul.

En los (antiguos) feudos socialistas, como Extremadura y Castilla-La Mancha, el PP ha cosechado sendas mayorías (aunque un pacto entre PSOE y IU podría "salvar" el gobierno extremeño). Las disputadas Aragón y Baleares también se tiñen azuladas. El califato de IU en córdoba se rinde ante la marea popular. Incluso el cántabro Revilla, el rey de las anchoas, pierde el poder. Y allí donde mandaba el PP, las mayorías absolutas se han logrado o revalidado; Murcia, donde la crisis ha dejado faraónicos proyectos urbanísticos inconclusos, la proporción de la victoria es escandalosa: 3 a 1 para los populares. España es del PP.


(Inciso: con todo, tanto en Madrid como en Valencia, el PP ha perdido votos. ¿La causa? A mi entender, una mezcla entre trajes, corruptelas y soberbia del muchas veces ganador. A la gente le acaba cansando que siempre gane el mismo, por muy acorde con sus ideas que se sea.)

Catalunya, por contra, vira hacia CiU; el PSC se hunde y ERC, simplemente, desaparece. El PP sube, pero más por hartazgo ciudadano que por convicción con sus postulados. Aunque el premio de Badalona y Castelldefels, más el empate como segunda fuerza en Tarragona y Lleida, hacen que Sánchez Camacho puede hincharse de orgullo y avale su controvertida idea de la inmigración. Barcelona y Girona, tras 32 años ininterrumpidos, cambiarán de gobierno; CiU ahora controla las cuatro diputaciones. Y será en este momento cuando empezarán los (necesarios) recortes.

Euskadi, que nada puede envidiar de la rauxa catalana, se conmociona con el auge de Bildu (es la ley de Carod-Rovira: cuanto más ataca la caverna mediática, más rédito electoral logra el atacado). Con todo, la división de las provincias vascas se está volviendo peligrosa: mientras Vizcaya y Guipúzcoa son mayoritariamente nacionalistas vascas, Álaba se entrega al nacionalismo español. En Donosti mandará Bildu, y en Vitoria-Gasteiz el PP.

Pero un grano le ha salido en sus mismas posaderas al cofoi Rajoy: Asturias, cuna de Castilla y principio legendario de la unidad de España, sucumbe al populismo (expopular) de Álvarez Cascos. Difícil papeleta le tocará jugar a Mariano cuando esté en la Moncloa y deba negociar con las autonomía asturiana...

UPyD, lejos de ser la revelación que auguraban los diarios mesetarios, limita su presencia a lo largo del Gran Madrid, que no es moco de pavo: crecer cerca del poder es el objetivo de Rosa Díez. Con todo, y ante la gran cobertura y soporte mediático de la que gozan los upeydetistas, sus resultados son escasos. A este ritmo de creciemiento, tal vez gobiernen de aquí a quince elecciones...

El oasis catalán, tras la marea convergente, se despierta resacoso: PxC y las CUP, partidos diametralmente opuestos, consiguen ser quinta y sexta fuerza política. Los racistas entran en L'Hospitalet, los independentistas barren a ERC de Girona. ¿He aquí la respuesta a las súplicas del movimiento 15-M para votar partidos minoritarios? En la Valencia de Camps, Compromís se convierte en la nota esperanzadora: su entrada en las cortes valencianas se debe, entre otros motivos, al boicot a TV3 por parte de los populares.


Pero el tiempo de caer simpático ha pasado: los vencedores pondrán sobre la mesa la necesidad de desalojar a los indignados de la Plaza del Sol y Plaça Catalunya. Y el ciudadano de a pie, cansado y exprimido, hará chitón.

Nadie esperaba la Spanish Revolution, pero tampoco nadie esperaba nada de la Spanish Revolution

martes, 17 de mayo de 2011

¿Se han cargado a Strauss-Kahn?

Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

No sé si fueron los agotadores cuatro clásicos seguidos, si es que me comienza a repugnar la política, o que la musa articular se me ha ido de vacaciones, pero hasta ahora no me apeteció escribir. Pero...

Hablemos de (posibles) conspiraciones. ¿Conocen ustedes a Dominique Strauss-Kahn? Es el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), es decir, el jefe de del organismo internacional en regular el sistema financiero y, más importante aún, la "hucha del mundo", quienes prestan dinero a países muy endeudados.

Pues bien, a Strauss-Kahn lo acaban de detener en Nueva York por supuesta agresión sexual a una camarera de un hotel. Justo ahora.

La vertiente francesa

Strauss-Kahn es socialista. Es tan socialista que se iba a presentar a las primarias del Partido Socialista Francés para ser el contrincante de Sarkozy en las elecciones a la presidencia de la república. Y tenía bastantes números para ganar.

Primero, en las primarias socialistas, podría haber derrotado a Ségolène Royal, mezclando su aura mística de tiempo pasado, como antiguo ministro de François Mitterrand, y las ínfulas prestigiosas que otorga el FMI y codearse con quien posee la guita. Pero su candidatura ya está acabada: ganará Royal.

Sarkozy, entonces, tendrá dos contrincantes (femeninas): la socialista Royal y la nacional-frentista Marine Le Pen. Y, quién sabe, tal vez pasen a la segunda vuelta, como en las elecciones de 2002, los candidatos de la derecha (Sarkozy) y la extrema derecha (Le Pen).

Por tanto, el (nuevo) desliz de Strauss-Kahn beneficia, en primera instancia, a Ségolène Royal, y más allá, a Sarkozy y Le Pen, eliminando a un rival nada desdeñable.

La vertiente mundial

El FMI siempre tiene un director gerente europeo, mientras que el Banco Mundial tiene director estadounidense. Así se decidió cuando se reconstruyó el mundo al acabar la Segunda Guerra Mundial. Pero la crisis que vivimos ha retocado los esquemas; en las reuniones del G-20, los países llamados BRIC (Brasil, Rusia, India y China) han presionado hasta la saciedad para que tanto el FMI como el BM no sean el patio privado de europeos y estadounidense. Y, qué casualidad, en su día reclamaron que la presidencia del FMI fuera para un miembro del BRIC. Ahora puede ser el momento oportuno para replanteárselo.

La vertiente portuguesa

Esta agresión coincide en el tiempo con la negociación de la cuantía del rescate a Portugal. Strauss-Kahn se había mostrado reticente a que el FMI contribuyera en demasía. Y hasta ahí puedo leer...

¿Se han cargado a Strauss-Kahn? ¿Quién habrá podido ser? ¿Los servicios secretos franceses, por orden de Sarkozy? ¿Los miembros del BRIC? ¿Portugal (jajajajaja)?

Tal vez sea desde que me sumergí en el universo de Canción de hielo y fuego, pero yo veo conspiraciones por todas partes. Lo que nosotros vemos como casualidades tal vez sean las consecuencias de planes ya trazados. Y nosotros, simples peones ciegos.

martes, 3 de mayo de 2011

Justicias decamerónicas

Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

Bin Laden: justicia vengativa

Diez años después (o casi) de los atentados(?) del 11-S, los EEUU han podido aplicar su (in)justicia al líder de Al Qaeda. Un comando aerotransportado de élite de la CIA ataca una ciudad residencial paquistaní donde se presume que se esconde Osama (que, a pesar de su nombre, os quiere poco o nada...). Una vez localizado, los soldados descienden de los helicópteros, entran en la vivienda y, cual targeta de visita, le meten un balazo en la cara a Bin Laden. Muy hollywoodiense. No me extrañaría si acabaran haciendo una película sobre lo sucedido.

Diez años después, y la gente salió a celebrar el asesinato de un terrorista. Ni una victoria de los Yankees o de los Lakers, ni la final de la Superbowl, ni tan solo la elección de Obama pudo congregar de una manera tan sincera y espontánea a tanta gente en las calles americanas. U-S-A era la consigna más gritada (Iu-es-ei! Iu-es-ei!...). Las imágenes de las celebraciones, cortesía de los corresponsales españoles en suelo americano, no dejaban distinguir si el ciudadano medio que jaleaba y se alegraba era, o bien más tirando a Noam Chomsky, o bien un calco de Homer Simpson.

Diez años después, y el pueblo americano ha saciado parte de su sed de venganza (entendible, comprensible, pero deleznable), pero hoy no duerme mejor. Saben que una mala política exterior puede crear una multitud de Bin Laden (por ello, Obama ordenó la retirada de Iraq y decidió no liderar la ofensiva a Libia. Por ello también, no ha querido salir en la foto en el pacto que ellos mismos habían cocinado). Hoy USA no dormirá mejor, pero sí quizás de aquí a diez años.

Bildu: justicia preventiva

Diez partidos ilegalizados desde la Ley de Partidos, y el abanico se va ampliando, y la justicia cada vez es menos justicia. Una vez ilegalizada Sortu, el gobierno, la justicia y PSOE y PP (que son la misma cosa, porque aquí la separación de poderes es una quimera, y el bipartidismo parece ser un cáncer), es decir, todo el aparato español-españolista ha decidido ilegalizar también a Bildu. Pero, ¿quiénes son estos de Bildu?. Pues es una coalición formada por Eusko Alkartasuna y Alternatiba, entre otros. Para hacer un símil con la política catalana: es como si hablásemos de ERC e Iniciativa. ¡Sí, sí, han ilegalizado a estos!

Diez años antes, Eusko Alkartasuna iba en coalición con el PNV, y junto con parte de Alternatiba, gobernaron en Euskadi con Ibarretxe de Lehendakari. Hoy, Alternatiba, por ejemplo, da apoyo y cogobierna con el PSE en la alcaldía de San Sebastián. Pero eso a la pseudojusticia española le da igual: si alguien cercano a ETA ve con buenos ojos un partido político, ya merece ser ilegalizado. Que más da que condenen el terrorismo, que no incumplan las leyes, que la coalición la formen partidos con una larga y contrastadísima trayectoria democrática. Se ilegaliza por sospechosa, por lo que pudiera hacer en un futuro.

Diez partidos ilegalizados después, y los que quedan, no sacian a los "constitucionalistas". Ahora, la decisión final sobre la suerte de Bildu la tomará el Tribunal Constitucional. Sería irónico que el que recorta en Catalunya abra puertas en Euskadi... Pero lo peor es la triste imagen de parcialidad de la justicia española, del enrocamiento en sus planteamientos del PP, y del seguidismo en este tema del PSOE. Bildu tiene el mismo derecho a presentarse a unas elecciones como el que más, pero no interesa. El bipartidismo españolista en Euskadi es una coalición de gobierno, y les interesa restar apoyos a los "otros", sea justo o injusto. Saben bien que, sin Bildu, el PNV no podrá gobernar en las diputaciones de Álaba ni Guipúzcoa. Saben bien, pues, que estas plazas caerán del lado del PSOE-PP.


La Vanguardia: justicia histórica

Diez décadas y treinta años después de su nacimiento, el diario catalán por antonomasia se reencuentra con sus raíces. Hoy La Vanguardia publica su primera edición en catalán, la lengua de su tierra, de sus lectores, de sus periodistas y columnistas. Es la lengua de Catalunya, que hoy se honra más a sí misma, y repara una anomalía histórica ante el gesto (para nada barato) de La Vanguardia. El diario que, a mi entender, engloba múltiples tendencias políticas y aún conserva cierta imparcialidad periodística, que ya rozaba la excelencia en sus artículos, hoy por fin alcanza la verdadera alma de Catalunya.

Diez años en el futuro, y tal vez siguiendo la estela del diario (que para eso es La Vanguardia) y yo me vea haciendo este humilde blog en los dos idiomas... Antes resucita Osama y legalizan Bildu... o no.

jueves, 28 de abril de 2011

El porqué de Mou, o miente que algo queda

Hola Lector(es) y/o Lectora(s),

La razón es porque sois bastante guarretes, querido Jose Mourinho. Esa es la razón por la que siempre tu equipo se queda con diez contra el Barça. Esa es la razón, y no hay otra.

Dicen que Joseph Goebbels (irónicamente, tocayo de Mou. Paradójicamente, tocayo de Guardiola) decía que una mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad. Mourinho, que es gat vell como diríamos en catalán, utilizó la desetabilización, la mentira, la difamación, la presión y el victimismo en todos los clubes donde entrenó: en Oporto acusaba al Benfica de ser el favorecido por los árbitros y los calendarios; en Inglaterra, el acusado era el Manchester, mientras que en Italia, la Juve y el Milan eran quienes se llevaban los palos.

Mourinho, empero, nunca había tenido mejor escenario para sus delirios excusatorios, ni mejor público, ni tan solo mayor altavoz. Una prensa afín y seguidista, una afición entregadísima y muy permeable a conspiranoias federativas (pues piensa el ladrón que todos lo son...), y un equipo directivo sobreprotector y consentidor. Y ante las altas espectativas que le crearon sus fervientes defensores, Mourinho no podía cambiar de parecer ni proceder y dio rienda suelta a su retahíla de demenciales excusas.

También dicen que Goebbels dijo: "Más vale una mentira que no pueda ser desmentida que una verdad inverosímil". Porque la verdad es que el Madrid perdió por su planteamiento. Perdió jugando a equipo pequeño en su casa, perdió arreando a diestro y (sobre todo) siniestro. Y la mentira que no puede ser desmentida es que al Barça le ayudan los árbitros, cuando la verdad evidente es que quien le ayuda es el reglamento.
Pero lo más rastrero de Mou y su cuadrilla de acólitos es el sembrar la vergüenza y la desazón en los corazones culés, al decir que si ganamos esta copa será tras el "escándalo" del Bernabeu, así como la anterior copa de Europa está manchada por el "escándalo" de Stamford Bridge. Eso es una auténtica canallada, de la que cualquier amante del fútbol se horrorizaría. ¿Recordaremos ahora los errores arbitrales que hicieron que tanto Oporto como Inter ganasen la Champions? ¿Es que no son legítimos dueños de sus trofeos?
Mientras, la caverna mediática da pábulo a tales infundios, y el mensaje cala hondo en el subconsciente colectivo: el Barça roba los partidos. Al Barça le ayudan, el Barça controla el calendario, el Barça es el preferido de la UEFA, el Barça controla los estamentos del fútbol español y europeo. El Barça, injusto vencedor. ¿Recuerda el lector la eliminatoria contra el Arsenal? La prensa inglesa criticó la expulsión de Van Persie, pero habló más de la ineficacia del juego del conjunto londinense. La prensa española habló de robo. Es decir, que tenemos una prensa más hostil que la extranjera: la nacional. Y luego no entienden cómo podemos pitar el himno español...

¿Hasta dónde llegará la deriva de la prensa deportiva? Si falsamente se denuncian robos, presiones, sobornos, conspiraciones, dopaje... ¿qué más pueden decir? ¿!¿qué más?!?